-Escribe la Pena García-
Ayer mi novio me dejó. Una copa por amor. El aún no lo sabe, pero me dejó. No quiero decir que nuestra relación haya acabado. Creo que son cosas distintas. Ayer me dejó de querer, o quizá hace tiempo que me dejó de querer y ayer se cansó de disimular o yo me cansé de llevar velo. Otra copa por ti, amor. El velo. El dichoso velo que ya llevó mi abuela, que llevó mi madre y que ahora, sin ni siquiera sentir su roce llevaba puesto hasta ayer. El velo que nos vuelve ciegas haciéndonos pensar que las personas con tiempo, paciencia y sutiles pistas pueden cambiar (si guapa, tu también lo llevas puesto, bienvenida a la realidad). La tercera va por ti, amor.
Ayer, no se cómo ni de qué manera, con el gesto más pequeño, después de haber sufrido cosas aún más graves y de haber superado verdaderos obstáculos, no se por qué, con la cosa más pequeña ese velo se cayó (debe ser a causa de la teoría de la gota que colma el vaso, si bonita, el dichoso vasito... que ya nos podía haber tocado una garrafa... ¿Un vaso para toda la vida? ¿A dónde vamos con eso?). Vi la realidad... y vi... que estaba en un sitio que no quería estar, que estaba con alguien que no quería estar. La cuarta copa, no quiero beber en exceso. ¿Cómo he llegado hasta aquí?
Hoy es día de reflexión. Mañana será día de determinación. ¿Continúo por este camino que ya conozco? Es un camino cómodo, seguro, previsible, conozco su ancho y su largo. Necesito un poco más, pero solo un culín. ¿Debo emprender un camino diferente? ¿Cuanto vale mi fidelidad a mi misma? Es difícil. Implico a mucha gente. ¡La quinta por la gente! ¿O es la sexta?
Vivo en una cultura que cada celebración, cada pena, la diversión y las depresiones se bañan en alcohol. Me siento contrariada. Siento el hedor de cloacas en mi pecho. No hay lágrimas. Un tubo de hierro oxidado anudado y retorcido. Ese es mi corazón. Y con ese sentimiento canto, como hacía la faraona:
Si el vino jamás probé.
Por que te llaman borracha
Si el vino jamás probaste.
Por que me llaman borracha
si jamás me emborraché
yo me emborracho de amores
los ojos me dan placer
y en el vino no se encuentra
la locura del querer.

Gracias por tu visita y por tu comentario.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un post muy auténtico sin duda...gracias por compartirlo. Aunque duro, es bonito.
ResponderEliminarcomo se llama la cancion de lola que dices al final??
ResponderEliminar